Turismo en la naturaleza

La Degollada
Disfrutar de la naturaleza en Calahorra es sumergirse en un entorno rico en biodiversidad y belleza escénica. Nuestro territorio ofrece una variedad de lugares que celebran tanto la flora como la fauna, permitiendo a los visitantes conectar con el medio ambiente de formas únicas. No importa con quien vengas, o a lo que vengas en naturaleza tenemos muchos recursos que son un sí rotundo en tu visita a Calahorra.

Laguna del Recuenco

Ubicada en el sureste de Calahorra y accesible por la N-232, la Laguna del Recuenco está abierta las 24 horas, lo que permite disfrutar de este espacio natural en cualquier momento del día.

Este humedal es famoso por albergar una importante colonia de garzas, entre las que se encuentran la Garza Imperial y el Martinete. Durante la temporada de reproducción, es posible observar estas especies en su hábitat natural, lo que convierte la laguna en un lugar ideal para la observación de aves.

La vegetación predominante incluye carrizos, aneas y juncos, que ofrecen refugio a diversas especies. En los márgenes, se pueden encontrar ejemplares aislados de tamariz, álamo blanco y chopo negro, que enriquecen aún más la diversidad del ecosistema.

La laguna está sujeta a un régimen de inundación permanente gracias a los aportes artificiales, lo que ha favorecido el mantenimiento de su biodiversidad. Aunque presenta algunos problemas de eutrofización y la presencia masiva de cangrejo rojo, se encuentra protegida bajo el Plan Especial del Monte Los Agudos y su área de influencia, garantizando su conservación a largo plazo.

Fuente Caricente

Situada a orillas del río Cidacos, esta área recreativa ofrece un bonito paisaje que invita al descanso y la convivencia con la naturaleza. Equipado con servicios de aparcamiento y zonas de merenderos, este espacio es perfecto para disfrutar de un día al aire libre, junto al manantial que le da su nombre, cuyas aguas han sido aprovechadas desde el siglo XVI mediante un sistema de canalización de cerámica, hoy en desuso.

Para llegar, desde la LR-282, a la altura del apeadero de la antigua estación de ferrocarril, toma el camino que cruza el río Cidacos. A unos 800 metros en el cruce, gira a la izquierda y continúa aproximadamente 600 metros.

La vegetación está compuesta principalmente por álamos y tamarices, creando un entorno frondoso y acogedor. En cuanto a su fauna, este lugar alberga especies como el visón europeo, la jineta, el tejón y el jabalí, que aportan vida y dinamismo a esta rica área natural, ideal para quienes buscan una conexión auténtica con la biodiversidad calagurritana.

Parque del Cidacos

Ubicado a los pies de la ciudad, el Parque del Cidacos se extiende por más de un kilómetro, ofreciendo un espacio ideal para el recreo y el ocio de toda la familia. Este parque cuenta con diversas zonas de juegos, merenderos, fuentes, y un estanque donde habitan diferentes especies de ánades, lo que lo convierte en un lugar perfecto para disfrutar de un día al aire libre.

Formado a partir de los sotos del río, su vegetación incluye chopos, álamos y sauces, además de ejemplares arbóreos decorativos y coníferas que añaden un toque ornamental al paseo. Se extiende desde la Avenida de La Rioja hasta la Calle Tenerías, permitiendo a los visitantes continuar su recorrido a lo largo de las orillas del río más allá de los confines del parque.

Este espacio también es el punto de partida de la Vía Verde del Cidacos, que comienza aquí y conduce hacia la autopista mediante un tramo inferior; tras atravesar esta vía, se gira a la derecha hasta el cruce con la carretera que va a Arnedo. La ruta, paralela a la carretera, continúa hasta el cerro del Sorbán y más allá, dirigiéndose hacia Autol.

Además, el Parque del Cidacos es un lugar destacado para la celebración de eventos importantes como las hogueras de San Juan y el Día de La Rioja, integrando así la naturaleza con la cultura local. Un espacio versátil que combina recreo y tradición, invitando a todos a disfrutar de su riqueza natural.

La Degollada 

La Degollada es un área natural que ofrece un recorrido de 3,5 kilómetros a través de tres zonas diferenciadas, cada una con su propia singularidad. La primera, conocida como la Yasa de las Conchas, presenta una planicie esteparia surcada por barrancos y cárcavas, creando un paisaje único.

La segunda zona es un humedal compuesto por cinco lagunas en serie, que surgieron para mitigar la pérdida de hábitat acuático tras el recrecimiento del embalse de El Perdiguero. En poco tiempo, este entorno se ha transformado en un lugar de cría y descanso para numerosas especies de aves acuáticas durante su migración.

La tercera zona se integra en la mayor mancha forestal del Valle del Ebro en La Rioja. Aquí, los pinares de pino carrasco proporcionan refugio a fauna menos común en la región, como corzos, jabalíes y búhos.

A lo largo de la senda, los visitantes encontrarán observatorios de aves, miradores, zonas de merenderos y paneles informativos que enriquecen la experiencia lúdica y didáctica. Dependiendo de la época del año, es posible observar diversas aves en el humedal, incluyendo garzas, azulones, fochas, somormujos, cigüeñuelas y aguiluchos laguneros.

Más allá del sendero señalizado, se pueden apreciar los restos de una antigua presa romana alto-imperial que abasteció parte de la zona centuriada de Calagurris, un testimonio histórico que añade valor a esta rica área natural.

Los Agudos

Los Agudos es un sistema montañoso caracterizado por cerros de arcilla, parcialmente cubiertos por repoblaciones forestales de pino carrasco. Este paisaje, rodeado de lagunas como La Degollada , La Estanca, El Recuenco  y el embalse del Perdiguero, ofrece una variedad de contrastes que hacen de cada visita una experiencia visual enriquecedora, integrando campos de cultivo en su entorno.

Dentro de este entorno se pueden encontrar formaciones singulares de terreno arcilloso y arenisca, donde la erosión hidrológica ha creado barrancos y cárcavas. Estas formaciones dan lugar al característico paisaje estepario conocido como yasas.

La vegetación en esta área está compuesta principalmente por matorral mediterráneo, incluyendo tomillo, coscoja y ontina. En los suelos salinos, es común encontrar especies como el albardín y el cenizo. En cuanto a la fauna, jabalíes, corzos y conejos son algunas de las habituales. Además, el avistamiento de aves es gratificante, pudiendo observar lechuzas comunes, abejarucos y grajillas, lo que añade un elemento atractivo para los amantes de la naturaleza.

Embalse del Perdiguero, «El Pantano»

Construido en 1855 para el riego mediante las aguas del río Cidacos, el embalse del Perdiguero abarca una extensión de aproximadamente 20 hectáreas. Su perímetro de 2.600 metros está equipado con un camino que permite recorrer el espacio tanto en vehículos como a pie, convirtiéndolo en un lugar accesible para todos.

Este embalse es un espacio ideal para el ocio, el deporte y el esparcimiento familiar, contando con merenderos y una zona de aparcamiento que facilita su visita. Además, su coto de pesca es gestionado por la empresa Canijuelo, ofreciendo oportunidades para amantes de la pesca.

Enclavado en la principal zona forestal de Calahorra, el embalse alberga una variada vegetación con álamos blancos, chopos, olmos y tamarices que crecen cerca de sus orillas. En cuanto a la fauna, el lugar es hogar de numerosas especies, especialmente migratorias como el ánade real y el somormujo, así como de peces como carpas y anguilas.

Datos Turismo en la naturaleza

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