La Rioja Baja
Tu visita a Calahorra puede ir mucho más allá de sus calles históricas, museos y gastronomía. La ciudad es, además, la puerta de entrada perfecta para recorrer La Rioja Baja, una comarca llena de pequeños pueblos con encanto, rodeados de viñedos, paisajes singulares y un valioso patrimonio cultural.
A pocos kilómetros de Calahorra se extienden bonitos pueblos que se convierten en el complemento perfecto para tu escapada. Son destinos llenos de historia, tradición y paisajes que invitan a descubrir sus rincones más emblemáticos y a vivir experiencias únicas. Porque visitar Calahorra es también abrir la puerta a todo lo que La Rioja Baja ofrece a su alrededor.
Arnedo
Hay quien nos vista para comprar el mejor calzado al mejor precio y quien busca saber más de esta ciudad con tradición zapatera. Hay otros que llegan buscando sumergirse en nuestra historia enterrada en el característico paisaje rojizo que nos rodea. Los hay que inician su visita en el Valle del Cidacos adentrándose en el gran legado paleontológico de La Rioja Rupestre. A veces el motivo de la visita va ligado al calendario: fiestas, celebraciones, pruebas deportivas, … actividades que compaginar con nuestra gastronomía o nuestra naturaleza. El motivo de tu llegada a Arnedo no importa, lo que queremos es que te deje huella.


Cueva de los Cien Pilares
Forman parte de un importante Patrimonio Rupestre, sin duda, el más singular de nuestros recursos. Este complejo excavado bajo el Cerro de San Miguel nos relata la relación entre el hombre y la tierra desde hace siglos. Su viaje nos permitirá ver y sentir la historia de estas Cuevas. Este recurso forma parte del Itinerario Cultural Europeo “Caminos de Arte Rupestre”.

Castillo de los Banu Qasi
Enclavado al cerro que lleva su nombre, es una construcción que tiene su origen en época musulmana, momento en que los Banu Qasi dominaron estas tierras. Su dominio visual sobre el valle, lo convirtió en un importante baluarte defensivo, cobrando gran protagonismo en la época del señorío.
