La Semana Santa de Calahorra, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2014, es un evento emblemático que combina historia, tradición, y una rica devoción cristiana. A lo largo de esta semana, Calahorra se convierte en un punto de atracción que ofrece una experiencia única tanto para los residentes como para los visitantes.
Ceremonia del Descendimiento
Uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa calagurritana tiene lugar el domingo anterior al Viernes de Dolores, con la celebración de la Ceremonia del Descendimiento, también conocida como el Desenclavado del Cristo de la Pila Bautismal. Esta tradición recuperada combina solemnidad, historia y simbolismo en un acto que emociona tanto a quienes participan activamente como a quienes lo descubren por primera vez.
La ceremonia comienza en la Iglesia de San Andrés, sede canónica de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. Tras la eucaristía de las 18:30, se procede al desclavado del Santo Cristo del Sepulcro, una imagen articulada del año 1630, de autor anónimo, que representa con gran realismo el cuerpo de Cristo descendido de la cruz.
A continuación, la talla es trasladada en silencio hasta el Templo de San Francisco, sobre una camilla de madera llevada por cuatro cofrades, en un recorrido que se realiza en absoluto recogimiento, únicamente acompañado por el toque de una campana. Una vez allí, se celebra el acto de veneración con el tradicional “Besapiés”, y la imagen se coloca en el Paso del Sepulcro, desde donde continuará su camino en los días posteriores.
Viernes de dolores
Vía Crucis Cristo de Medinaceli
Cada Viernes de Dolores (el viernes anterior al Domingo de Ramos), las calles de Calahorra acogen uno de los actos más recogidos y solemnes de su Semana Santa: el Vía Crucis Penitencial del Santo Cristo de Medinaceli. Esta procesión, cargada de simbolismo y fervor, tiene lugar a las 21:00 horas, partiendo de la Iglesia de San Andrés y finalizando en el Colegio de los RR.PP. Agustinos, custodios tradicionales del paso.
El recorrido transcurre por el casco urbano —Planillo de San Andrés, calle Bellavista, Eras, Santa Teresa Jornet, Santa Rita y Avenida de la Estación— en un ambiente de recogimiento y respeto, que invita tanto a la participación como a la contemplación.
La imagen procesionada es una talla policromada de gran valor histórico y devocional, realizada en 1580 por Juan Fernández de Vallejo. Portada a hombros por 16 cofrades conocidos como trabadores, esta figura de Cristo ha generado una profunda devoción popular a lo largo de los siglos. La tradición cuenta que se le pueden pedir tres deseos, de los cuales uno será concedido.
El Domingo de Ramos marca en Calahorra el inicio visible y festivo de la Semana Santa con la procesión de la Entrada de Jesús en Jerusalén, conocida popularmente como La Borriquilla. Este desfile, de gran arraigo y colorido, combina historia, fervor religioso y una notable participación ciudadana.
Con una antigüedad documentada anterior a 1595, esta procesión es una de las más queridas por las familias calagurritanas. En ella participan los niños de las parroquias de la ciudad, acompañados por la banda infantil de tambores y la banda titular de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. La imagen es portada por 26 trabadores, escoltados por la Policía Municipal con uniforme de gala, en un acto que reúne tradición, solemnidad y emoción colectiva.
La comitiva parte de la Iglesia de Santiago Apóstol y recorre el centro urbano hasta la Catedral de Santa María, donde se celebra uno de los momentos más esperados: el repique festivo de campanas, al que se suma el movimiento alegre de ramos en manos de centenares de asistentes, evocando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
La talla, realizada en 1943 por el escultor Jaime Martrús y Riera y adquirida por el Ayuntamiento de Calahorra, es un símbolo icónico de esta jornada. El acto está presidido por el Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, junto a representantes eclesiásticos y civiles, en un ambiente que une lo litúrgico y lo popular.
Domingo de Ramos
El Domingo de Ramos marca en Calahorra el inicio visible y festivo de la Semana Santa con la procesión de la Entrada de Jesús en Jerusalén, conocida popularmente como La Borriquilla. Este desfile, de gran arraigo y colorido, combina historia, fervor religioso y una notable participación ciudadana.
Con una antigüedad documentada anterior a 1595, esta procesión es una de las más queridas por las familias calagurritanas. En ella participan los niños de las parroquias de la ciudad, acompañados por la banda infantil de tambores y la banda titular de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. La imagen es portada por 26 trabadores, escoltados por la Policía Municipal con uniforme de gala, en un acto que reúne tradición, solemnidad y emoción colectiva.
La comitiva parte de la Iglesia de Santiago Apóstol y recorre el centro urbano hasta la Catedral de Santa María, donde se celebra uno de los momentos más esperados: el repique festivo de campanas, al que se suma el movimiento alegre de ramos en manos de centenares de asistentes, evocando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
La talla, realizada en 1943 por el escultor Jaime Martrús y Riera y adquirida por el Ayuntamiento de Calahorra, es un símbolo icónico de esta jornada. El acto está presidido por el Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, junto a representantes eclesiásticos y civiles, en un ambiente que une lo litúrgico y lo popular.
Lunes Santo
Procesión de los labradores
La Semana Santa de Calahorra continúa la noche del Lunes Santo con la emotiva Procesión de los Labradores, una cita de profunda tradición local que rememora la vinculación histórica de la ciudad con el mundo agrícola y la devoción popular. Su nombre hace referencia a la antigua Hermandad de Labradores, activa entre 1961 y 1989, que en su día fue la encargada de portar uno de los pasos protagonistas.
Desde la Iglesia de los Santos Mártires, salen dos imágenes que marcan el recorrido procesional por el ensanche de la ciudad hasta la Residencia de la Concepción. El primero es “La Oración del Huerto”, una obra realizada en 1943 por el escultor Arseni Bertrán y Surroca, donada por el empresario calagurritano Francisco Moreno. Esta talla, cargada de expresividad y simbolismo, es portada por 24 trabadores.
La acompaña la Virgen de la Soledad, una figura de candelero del siglo XVIII, acompañada únicamente por mujeres: 12 trabadoras, así como penitentes y tambores que refuerzan el carácter íntimo y respetuoso de esta parte del cortejo.
Martes Santo
Via Crucis Penitencial Juvenil
La noche del Martes Santo en Calahorra ofrece una de las expresiones más singulares y participativas de su Semana Santa: el Vía Crucis Penitencial Juvenil, una procesión nacida en los años 90 que se ha consolidado como un acto profundamente simbólico, especialmente cercano a las generaciones más jóvenes, pero abierto a todas las personas que deseen implicarse.
Este vía crucis parte de la Catedral de Santa María y finaliza en la Parroquia de los Santos Mártires, recorriendo las calles en un ambiente de silencio, introspección y recogimiento. La imagen protagonista, el Santo Cristo de la Agonía, una talla anónima de 1645 atribuida a Juan Bazcardo, avanza entre antorchas, acompañado de fieles y visitantes en un trayecto cargado de simbolismo.
Uno de los elementos más distintivos de esta procesión es su carácter participativo: en cada estación del recorrido, cualquier persona asistente puede tener la oportunidad de portar la imagen, gracias a la invitación del jefe de paso. En la estación final, la talla es conducida por tres miembros de la Guardia Civil, encargados de introducirla en el templo.
Miércoles Santo
Procesión de las siete palabras (Procesión del cristo de la agonía)
La noche del Miércoles Santo, Calahorra vive la Procesión de las Siete Palabras, conocida popularmente como la del Santo Cristo de la Agonía. Un acto cargado de solemnidad y simbolismo que recorre las calles desde la Parroquia de los Santos Mártires hasta la Iglesia de San Francisco.
Más de 400 cofrades acompañan esta procesión, muchos de ellos descalzos en señal de promesa cumplida. El silencio de la noche solo se ve interrumpido por los tambores destemplados y las llamadas de la corneta, creando una atmósfera que invita a la reflexión. Tres penitentes portan grandes cruces, siguiendo al imponente paso del Santo Cristo, una talla del siglo XVII atribuida a Juan Bazcardo, escoltado por las figuras de María y San Juan al pie de la cruz.
Históricamente, este paso era portado por médicos, estudiantes, farmacéuticos y abogados, lo que le valió el sobrenombre de “el paso de los médicos”. Hoy, lo llevan a hombros 24 cofrades, manteniendo viva una tradición que forma parte del alma de la Semana Santa calagurritana.
Jueves Santo
Procesión del Encuentro
La mañana del Jueves Santo, Calahorra presencia uno de sus momentos más emotivos con la Procesión del Encuentro. Esta procesión es una de las más antiguas de la Semana Santa calagurritana, con raíces que se remontan a antes de 1540. Según registros históricos encontrados en un acta del concejo de 1560, esta celebración ha sido parte fundamental de la tradición de la ciudad.
Desde el Colegio de los RR.PP. Agustinos, parte la procesión del Cristo de Medinaceli, una talla de 1580 obra del imaginero Juan Fernández de Vallejo. La figura de Cristo es llevada sobre los hombros de 16 trabadores y es conocida por la profunda devoción que suscita. Los fieles acostumbran a solicitarle tres deseos, con la tradición afirmando que uno de ellos es concedido.
Desde la residencia San Lázaro, en el lado opuesto de la ciudad, parte la Procesión de la Virgen Dolorosa, una bella talla de candelero del siglo XVIII. Esta imagen es portada por 12 trabadores, cada paso siendo una expresión de la fe y tradición de Calahorra.
Ambas procesiones confluyen en la Glorieta de Quintiliano, frente al Ayuntamiento, donde el encuentro culmina en un espectáculo conmovedor. Las imágenes son bailadas simultáneamente al son de marchas interpretadas por bandas de tambores y cornetas, un momento lleno de solemnidad y emoción que deja huella en quienes lo presencian.
Tras este emotivo encuentro, ambos pasos continúan su recorrido conjunto hasta el Templo de San Francisco, siguiendo una tradición que combina devoción, historia y artesanía. Más tarde, en la tarde del Jueves Santo, se celebra la Misa de la Cena del Señor en la Iglesia de San Andrés, un evento que refuerza el sentido comunitario y espiritual del día, actuando como sede canónica de la Cofradía de la Santa Vera Cruz.
Escenificación de la Pasión
Desde 1982, la Asociación Cultural Grupo Paso Viviente ha sido parte integral de la Semana Santa de Calahorra a través de su impresionante Escenificación de la Pasión de Cristo. Esta representación comenzó como una breve actuación de 15 minutos en la Plaza del Raso, centrada en la Crucifixión, pero se ha expandido significativamente a lo largo de los años.
Hoy en día, la Escenificación de la Pasión se desarrolla a lo largo de un kilómetro en la Avenida de Valvanera, abarcando múltiples escenarios que relatan las últimas horas de Jesús desde su Entrada en Jerusalén hasta la culminación en la Resurrección. Este evento no solo es un espectáculo de gran calidad y realismo, sino también una experiencia inmersiva para los visitantes, quienes acompañan a pie las distintas escenas durante más de dos horas.
Todos los textos que acompañan la escenificación están basados en el Nuevo Testamento y han sido cuidadosamente adaptados por los miembros de la asociación. Además, la música y los efectos de sonido han sido desarrollados en un estudio profesional de grabación, lo que añade un nivel extra de autenticidad a las representaciones. Gracias a estas grabaciones, los espectadores pueden todavía escuchar las voces de los primeros actores que participaron en esta significativa obra, aunque muchos de ellos ya no estén presentes.
Escenas
Entrada en Jerusalén
Jesús entra en la ciudad montado en una borriquilla, recibido entre vítores y ramas de olivo.
Localización: Primer tramo de Avda. Valvanera
La Última Cena
Una escena cercana al público en la que los discípulos se reúnen con Jesús antes del inicio de su pasión.
Localización: Confluencia de Avda. Valvanera con Avda. de los Ángeles
Oración en el Huerto y Prendimiento
Jesús ora junto a sus apóstoles entre olivos antes de ser arrestado por los centuriones, guiados por Judas.
Localización: Jardín anexo a la Avda. Valvanera
Juicio de Caifás y Negaciones de Pedro
En un escenario iluminado por una gran menorá judía, Pedro niega a Jesús tres veces mientras se lleva a cabo el juicio religioso.
Localización: Cruce de Avda. Valvanera y C/ Bebricio
Juicio de Pilatos, Flagelación, Coronación y liberación de Barrabás
Una de las escenas más intensas y emotivas. Jesús es sentenciado, azotado y coronado con espinas.
Localización: Cruce de Avda. Valvanera y C/ General Gallarza
Las tres caídas
Jesús, cargado con la Cruz, cae tres veces camino al Calvario. Lo asisten el Cirineo y la Verónica.
Localización: Desde el Palacio de Pilatos hasta el final de la Avda. Valvanera
La desesperación de Judas
Mientras la procesión sigue su curso, Judas se enfrenta a su remordimiento en una escena cargada de dramatismo.
Localización: Ladera frente al Depósito de agua
La Crucifixión y el Descendimiento
En el Gólgota, Jesús es clavado en la Cruz junto a dos ladrones. La escena culmina con el descendimiento y el llanto de María ante su Hijo muerto.
Localización: Ladera frente al Depósito de agua
La Resurrección
La escena final muestra la gloriosa Resurrección de Cristo. La cruz se ilumina, el sepulcro se abre y el público rompe en un aplauso unánime.
Localización: Ladera frente al Depósito de agua
Juego de los Borregos
Durante la madrugada del Jueves y Viernes Santo, en las jornadas posteriores a las procesiones, este tradicional juego congrega a numerosos asistentes en los casinos locales. Pese a la simplicidad del juego, fascina por la elevada emoción de sus apuestas. A las mujeres no se les permite participar o asistir, lo que añade un toque de exclusividad.
Viernes Santo
Procesión del Silencio
La mañana del Viernes Santo inicia con la austera Procesión del Silencio, una tradición marcada por la solemnidad y el uso de antiquísimos instrumentos como las matracas y las carracas. En esta procesión, dos pasos principales son destacados: El Cristo de la Vera Cruz, una extraordinaria talla del año 1560 obra de Guiot de Beaugrant, y La Piedad, un grupo escultórico de 1943 creado por Miguel Blay y Fábrega, acompañados por más de 300 hermanos cofrades que recorren las calles.
Partiendo de la Parroquia de San Andrés a las 12:00 h, la procesión sigue un recorrido que cruza el Planillo de San Andrés, Bellavista, Sol, Grande, Raso, Mayor y culmina en el Templo de San Francisco. Más de 300 hermanos cofrades acompañan estos pasos, llenando las calles de una atmósfera contemplativa y devota.
Magna Procesión del Santo Entierro
Al caer la tarde del Viernes Santo, se lleva a cabo la Magna Procesión del Santo Entierro, una de las procesiones más importantes y extensas de la Semana Santa Calagurritana. Con dieciséis pasos procesionales y la participación de más de dos mil personas, es considerada una de las más imponentes del norte español. Este gran evento sirve como un auténtico catecismo visual de la Pasión de Cristo.
La procesión está presidida por el Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, acompañado por la Corporación Municipal y la Banda Municipal de Música que son parte esencial de la celebración.
Destacan momentos como la salida del paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, escoltado por la Policía Local en traje de gala, y el paso del Sepulcro, que es protegido por la Guardia Civil, subrayando la importancia y el respeto de esta tradición en la ciudad.
Podrás disfrutar de figuras artísticas de los siglos XVI y XVII, incluyendo el Ecce Homo de Gregorio Fernández, el Cristo de Medinaceli, el Cristo de la Agonía de Juan Bazcardo, y el Cristo de la Vera Cruz de Guiot de Beaugrant. La procesión, que empieza en el Templo de San Francisco a las 20:30 h, recorre las emblemáticas calles del Casco Antiguo de Calahorra, finalizando en el mismo templo.
Gregorio Fernández en la imaginería calagurritana
El Monasterio de San José, también conocido como el Convento de las Carmelitas Descalzas, alberga el preciado «Cristo Atado a la Columna» de Gregorio Fernández, una obra barroca de 1625 encargada por las religiosas del monasterio. Esta extraordinaria talla es la única de su tipo en el norte de España y posee similitudes con figuras en Madrid, Valladolid y Ávila, todas ellas reproducciones de la columna troncocónica de piedra llevada a Roma desde Jerusalén en 1223.
La procesión, que empieza en el Templo de San Francisco a las 20:30 h, recorre las emblemáticas calles del Casco Antiguo de Calahorra, finalizando en el mismo templo.
Trabar en los 42 Peldaños
Un aspecto único de esta procesión es el reto de «trabar» los pasos al final del recorrido. Los participantes cargan las imágenes sobre un solo hombro, subiendo la escalinata de 42 peldaños que une la Cuesta de la Catedral con el Rasillo de San Francisco. Este simbólico acto de devoción y esfuerzo físico es un espectáculo de gran emoción, ganándose los aplausos del público asistente.
La procesión está encabezada por la Banda de Tambores y Cornetas, seguida de un orden solemne de pasos que incluye escenas desde la Entrada de Jesús en Jerusalén hasta la Virgen Dolorosa. Durante su recorrido tradicional a través de la ciudad, las imágenes son escoltadas en ocasiones por la Policía Local y la Guardia Civil, añadiendo un toque solemne a la procesión.
Orden de la Procesión: Banda de Tambores y Cornetas, Libro de Actas de la Cofradía, Mazas y Cruces en metales nobles. A continuación, desfilan los siguientes pasos:
- Entrada de Jesús en Jerusalén
- La Última Cena
- La Oración del Huerto
- La Flagelación
- Ecce Homo
- La Sentencia
- Cristo de Medinaceli
- El Encuentro
- El Cirineo
- La Caída
- Cristo Agonía
- Cristo de la Vera Cruz
- El Descendimiento
- La Piedad
- Santo Sepulcro
- Virgen Dolorosa
Domingo de resurrección
Procesión de la Pascua
La mañana del Domingo de Resurrección se celebra en Calahorra la emotiva Procesión del Cristo Resucitado y la Virgen Gloriosa, un momento de esperanza y renovación que recorre las calles desde la Parroquia de los Santos Mártires hasta la Iglesia de San Andrés.
Durante el recorrido, la procesión realiza una parada multitudinaria frente a la Iglesia de Santiago, donde tiene lugar el tradicional encuentro entre el Santo Cristo Resucitado y su madre, Nuestra Señora la Virgen Gloriosa. Cubierta por un manto negro que se desprende al contemplar a su Hijo, la Virgen hace una reverencia ante Jesús, mientras un niño coloca una rosa entre sus manos. Este instante se acompaña con la suelta de palomas, el sonido enérgico de tambores y trompetas, y el cálido aplauso de los asistentes.
Esta procesión destaca también porque, a diferencia del resto de la Semana Santa, los cofrades desfilan con el hábito, pero con el rostro descubierto, sin capirote, simbolizando la luz y la alegría de la Resurrección.
Participar en esta procesión es una oportunidad especial para vivir una tradición cargada de simbolismo y para conectar con la esencia de la Semana Santa en Calahorra.
Grupo Paso Viviente
La Asociación Cultural Grupo Paso Viviente nació en 1982 con la primera Escenificación de la Pasión de Cristo, un acto que, con el paso de los años, ha alcanzado gran prestigio por su calidad escénica y fidelidad histórica. Cada Jueves Santo, más de 500 personas, entre socios, actores, figurantes y voluntarios, dan vida a las nueve escenas que componen este impresionante recorrido visual por las últimas horas de Jesús de Nazaret.
Desde 1995, el Grupo Paso Viviente también organiza Mercaforum, un espectacular mercado romano que transforma el centro histórico de Calahorra durante el fin de semana del Domingo de Ramos, recreando con detalle la antigua Calagurris Nassica Iulia. Ambas actividades son ya un referente cultural y turístico a nivel nacional e internacional.
Por la calidad y el rigor de sus actos, la asociación está integrada en la Asociación Española de Fiestas y Recreaciones Históricas (AEFRH), contribuyendo a poner en valor la historia y la tradición local de Calahorra.
Cofradía de la Santa Vera Cruz
La Cofradía de la Santa Vera Cruz es la institución responsable de organizar y coordinar las procesiones de la Semana Santa de Calahorra. Con estatutos fechados en 1771, aunque de existencia anterior, es una de las cofradías más antiguas de España. Su patrona es Santa Elena, cuya festividad se celebra el 3 de mayo con una jornada de misa, procesión y homenaje a los cofrades más veteranos y comprometidos.
Actualmente, la Cofradía cuenta con más de 1.500 miembros, y está dirigida por un Hermano Mayor, una Junta Directiva y el Abad, cargo que corresponde al párroco de la iglesia de San Andrés. Entre sus símbolos destacan el pendón, presente en todos los actos oficiales, y la campanilla, que marca el inicio de cada procesión.
A lo largo del año, la Cofradía desarrolla una intensa labor cultural y patrimonial: organiza la Semana Santa Cultural, con charlas, exposiciones y proyecciones, mantiene la Exposición Permanente de Pasos, restaura pasos procesionales y cuida el vestuario y la puesta en escena de las procesiones.
Además, su banda de tambores y cornetas, que ha celebrado en Calahorra la Concentración Nacional de Bandas Procesionales, participa en numerosos actos en localidades cercanas, llevando el espíritu cofrade más allá de la ciudad.
MERCAFORVM
La Asociación Cultural Grupo Paso Viviente nació en 1982 con la primera Escenificación de la Pasión de Cristo, un acto que, con el paso de los años, ha alcanzado gran prestigio por su calidad escénica y fidelidad histórica. Cada Jueves Santo, más de 500 personas, entre socios, actores, figurantes y voluntarios, dan vida a las nueve escenas que componen este impresionante recorrido visual por las últimas horas de Jesús de Nazaret.
Desde 1995, el Grupo Paso Viviente también organiza Mercaforvm, un espectacular mercado romano que transforma el centro histórico de Calahorra durante el fin de semana del Domingo de Ramos, recreando con detalle la antigua Calagurris Nassica Iulia. Ambas actividades son ya un referente cultural y turístico a nivel nacional e internacional.
Por la calidad y el rigor de sus actos, la asociación está integrada en la Asociación Española de Fiestas y Recreaciones Históricas (AEFRH), contribuyendo a poner en valor la historia y la tradición local de Calahorra.
¿Qué encontrarás en Mercaforvm?
- Artesanía y producto local: alfareros, herreros, curtidores y artesanos del textil o la alimentación seleccionados por la calidad y autenticidad de sus productos.
- Cerámica romana: réplicas elaboradas con las técnicas originales del célebre alfarero local Cayo Valerio Verdulo, cuyas obras se conservan en el Museo de la Romanización.
- Representaciones teatrales: escenas dramatizadas como Los sueños de Claudia Prócula que enriquecen la narrativa histórica del evento.
- Legiones romanas: desfiles de la LEGIO VI VICTRIX junto a tropas infantiles y juveniles en una cuidada puesta en escena militar.
- Talleres en vivo: actividades participativas como la acuñación de moneda en la Officina Monetalis, gracias a la colaboración de la Asociación Amigos de la Historia de Calahorra.
- Exhibiciones y animación: música en directo, juegos tradicionales, gladiadores, aves rapaces y personajes itinerantes que dan vida al foro.
- Escenografía de gran formato: reconstrucciones a escala real como el Arco del Triunfo, el impluvium, templos, frisos, esculturas, columnas, mosaicos y campamentos militares que reproducen con rigor el urbanismo de la Roma clásica.






