El Parque del Cidacos, punto de partida de las rutas

El Parque del Cidacos es el principal espacio verde de Calahorra y el punto de inicio de muchas de las rutas que recorren su entorno. Situado a los pies de la ciudad, junto al río, actúa como conexión entre el casco urbano y los paisajes naturales del valle.

Desde aquí parten o atraviesan numerosos itinerarios que se dirigen hacia las riberas del Cidacos, el embalse del Perdiguero o las zonas de monte, como el entorno del Monte de los Agudos, convirtiéndolo en un lugar clave para iniciar cualquier recorrido.

El parque se extiende a lo largo de más de un kilómetro, siguiendo el curso del río Cidacos. Se formó a partir de los antiguos sotos fluviales, lo que explica su carácter natural y su continuidad con el paisaje exterior.

Este eje verde permite salir progresivamente de la ciudad hacia entornos más abiertos, manteniendo siempre la referencia del río, y enlazando con caminos que conducen hacia las huertas del Cidacos.

Vegetación y fauna

La vegetación está dominada por especies propias de ribera:

  • Chopos, álamos y sauces
  • Tamarices en zonas más abiertas
  • Árboles ornamentales y coníferas en áreas ajardinadas

En el parque y su entorno es frecuente observar fauna ligada al agua:

  • Aves: ánades, fochas, somormujos o martín pescador
  • Otras especies: cigüeñas, zorzales o búhos en zonas cercanas

El estanque del parque actúa como punto de atracción para aves acuáticas, facilitando su observación, similares a las que pueden encontrarse en el embalse del Perdiguero y en las riberas del Cidacos.

Un espacio para el uso y la vida cotidiana

Además de su valor natural, el parque es un espacio de encuentro y actividad. Dispone de zonas de juegos, merenderos, fuentes y amplias áreas de paseo.

También es escenario de celebraciones tradicionales como las hogueras de San Juan o el Día de La Rioja, integrando naturaleza y vida social.

El Parque del Cidacos no es solo un espacio urbano, sino el inicio de un recorrido hacia el paisaje que rodea Calahorra. Desde aquí, el visitante puede acceder a rutas que permiten descubrir la diversidad del entorno: riberas, huertas, embalses y zonas de monte.