La Rioja Baja
Tu visita a Calahorra puede ir mucho más allá de sus calles históricas, museos y gastronomía. La ciudad es, además, la puerta de entrada perfecta para recorrer La Rioja Baja, una comarca llena de pequeños pueblos con encanto, rodeados de viñedos, paisajes singulares y un valioso patrimonio cultural.
A pocos kilómetros de Calahorra se extienden bonitos pueblos que se convierten en el complemento perfecto para tu escapada. Son destinos llenos de historia, tradición y paisajes que invitan a descubrir sus rincones más emblemáticos y a vivir experiencias únicas. Porque visitar Calahorra es también abrir la puerta a todo lo que La Rioja Baja ofrece a su alrededor.
Rincón de Soto
Rincón de Soto es famoso por sus Peras con Denominación de Origen Protegida, las conocidas “Peras de Rincón de Soto”. Pero el pueblo ofrece mucho más: situado en la comarca de La Rioja Baja, en el Valle del Ebro, combina tranquilidad y paisajes naturales con una ubicación excepcional, cerca de numerosos lugares de interés turístico, lo que lo convierte en un destino ideal para descansar. Los rinconeros destacan por su participación activa, lo que se refleja en la gran variedad de eventos deportivos y culturales. Entre su entorno natural, su vida local y su tradición frutícola, Rincón de Soto ofrece una experiencia auténtica y representativa de la riqueza rural y cultural de La Rioja Baja.


Iglesia San Miguel Arcángel
El principal monumento de Rincón de Soto es la Iglesia de San Miguel Arcángel, cuya construcción se inició a principios del siglo XVI. En su interior se pueden admirar obras de distintos estilos artísticos, incluyendo barroco, rococó, manierista, romanista y clasicista, distribuidas en sus diversas estancias.

GR 99 Camino Natural del Ebro
Rincón de Soto forma parte del GR 99, Camino Natural del Ebro, un recorrido que sigue el curso del río desde su nacimiento hasta su desembocadura. A su paso por La Rioja Baja, el itinerario conecta localidades como Alfaro, Calahorra, el término municipal de Alcanadre y continúa hasta Logroño, ofreciendo al caminante una experiencia única. En este tramo, los senderos permiten disfrutar de la riqueza natural del Ebro: paseos tranquilos entre choperas, huertas fértiles, campos de peras con DOP y monte mediterráneo, donde la observación de aves y fauna autóctona convierte cada etapa en un verdadero espectáculo.
