La ruta propone un recorrido accesible y agradable por el entorno natural del valle del Cidacos, combinando tramos junto al río, zonas de huerta tradicional y espacios de alto valor paisajístico. Con 13,44 km de longitud y un desnivel suave —+135 m positivos y –32 m negativos— se trata de un itinerario de dificultad baja, ideal para disfrutar sin prisas del patrimonio natural del municipio.
El tiempo estimado del recorrido es de 45 minutos, lo que la convierte en una opción perfecta para paseos familiares, rutas tranquilas o actividades deportivas de baja intensidad.
A lo largo del camino, el visitante atraviesa espacios de gran interés como el parque Cidacos, las riberas del Cidacos, las tradicionales huertas del Cidacos, el embalse del Perdiguero y la histórica fuente Caricente, conformando un conjunto paisajístico variado y muy representativo de la zona.
Flora
El recorrido permite observar una vegetación diversa propia del ecosistema ribereño y agrícola: chopos, álamos, tamarices, sauces, así como cultivos tradicionales como hortícolas, frutales, olivos, almendros y viñas.
Fauna
La fauna es especialmente rica en aves ligadas al entorno fluvial, entre ellas el martín pescador, la cigüeña acuática, el águila pescadora, ánades, fochas, azulones, somormujos, búhos y zorzales.
En el río pueden observarse especies como tencas, anguilas, barbos y cangrejos de río.
Entre los mamíferos más habituales destacan los conejos, muy presentes en las zonas de matorral y huerta.