La Rioja Baja
Tu visita a Calahorra puede ir mucho más allá de sus calles históricas, museos y gastronomía. La ciudad es, además, la puerta de entrada perfecta para recorrer La Rioja Baja, una comarca llena de pequeños pueblos con encanto, rodeados de viñedos, paisajes singulares y un valioso patrimonio cultural.
A pocos kilómetros de Calahorra se extienden bonitos pueblos que se convierten en el complemento perfecto para tu escapada. Son destinos llenos de historia, tradición y paisajes que invitan a descubrir sus rincones más emblemáticos y a vivir experiencias únicas. Porque visitar Calahorra es también abrir la puerta a todo lo que La Rioja Baja ofrece a su alrededor.
Igea
Situado en el sureste de La Rioja, Igea es un pequeño municipio cargado de historia, patrimonio natural y riqueza paleontológica. Rodeado por paisajes agrestes y montañas suaves, ofrece al visitante la oportunidad de sumergirse en un entorno tranquilo donde el pasado y la naturaleza conviven en armonía. Destaca por su valioso legado fósil, con numerosos yacimientos que lo convierten en un referente del turismo científico en la región. Además, su patrimonio histórico-artístico, como el Palacio del Marqués de Casa Torre o la iglesia parroquial de la Asunción, reflejan la importancia que tuvo en siglos pasados. Pasear por sus calles es viajar en el tiempo, descubrir huellas de dinosaurios y disfrutar del encanto rural riojano.


Paleontología en Igea: Centro de Interpretación y Yacimientos de Icnitas
Igea es uno de los epicentros paleontológicos más importantes de La Rioja y del mundo. En dicha localidad se encuentran los famosos yacimientos de la Era del Peladillo y del Tronco Fósil, además del Centro de Interpretación Paleontológico de La Rioja donde se exponen fósiles, réplicas y paneles interactivos que explican la historia de los dinosaurios.

Patrimonio histórico: Palacio del Marqués de Casa Torre e Iglesia de la Asunción
La construcción civil más importante de La Rioja: “El Palacio del Marqués de Casa Torre”, de estilo florentino del siglo XVIII. Junto a él un gran mural artístico muestra a su mecenas Don Juan José Ovejas y Díez. Muy cerca, la iglesia de la Asunción (siglos XVII y XVIII) de portada barroca y torre mudéjar aragonés además de distintas ermitas santorales.
