Fuente de "El Tejadillo"

La Fuente del Tejadillo es uno de los manantiales tradicionales situados en el entorno de Calahorra, muy próximo al río Cidacos. Se trata de un enclave sencillo, pero con gran valor histórico, ligado al uso del agua en la ciudad a lo largo del tiempo.

La fuente se localiza en la orilla derecha del río Cidacos, muy cerca de su cauce, aunque ligeramente elevada, unos metros por encima del nivel del río. Este tipo de ubicación ha sido habitual en muchas fuentes de la zona, aprovechando los niveles naturales del terreno para facilitar la salida del agua.

El agua emerge de forma natural entre capas de gravas y areniscas propias de las terrazas fluviales, lo que explica su continuidad y su relación con otros manantiales cercanos del mismo entorno.

Una fuente con historia

La Fuente del Tejadillo no solo ha sido un punto de abastecimiento local, sino que también tuvo un papel importante en el suministro de agua a la ciudad. En el siglo XIX se construyó una conducción de agua hasta Calahorra, que llegaba a un depósito situado en el rasillo de Santiago. Desde allí, el agua se distribuía a varios puntos urbanos como la calle Grande, la Plazuela de las Boticas o los Portalillos.

Estas instalaciones dieron lugar a las conocidas como “fuentes del Ochavo”, que estuvieron en funcionamiento hasta finales del siglo XIX, cuando se detectó el deterioro de sus conducciones. Este dato refleja la importancia que tuvieron estos manantiales en la vida cotidiana antes de la llegada de los sistemas modernos de abastecimiento.

La fuente cuenta con una estructura de piedra y dispone de dos caños, lo que indica su adaptación para un uso continuado a lo largo del tiempo.

Más allá de su sencillez, la Fuente del Tejadillo forma parte del patrimonio hidráulico tradicional de Calahorra, testimonio de cómo el agua ha sido un recurso esencial en la historia y el desarrollo de la ciudad.