Rutas por las vegas de Calahorra
Las rutas de la Vega del Cidacos y la Vega del Ebro permiten descubrir dos de los paisajes más representativos del entorno natural de Calahorra. A través de caminos accesibles y recorridos de baja dificultad, ambas propuestas acercan al visitante a un territorio modelado por la presencia del agua, la huerta y la vegetación de ribera.
La Ruta Vega del Cidacos se adentra en el paisaje asociado al río Cidacos, sus huertas y sus espacios de ribera, incorporando además enclaves como el Parque del Cidacos, el embalse del Perdiguero o la fuente Caricente. Por su parte, la Ruta Vega del Ebro permite recorrer el entorno fluvial del Ebro y la confluencia con el Cidacos.
Ruta Vega del Cidacos
La ruta Vega del Cidacos recorre uno de los entornos naturales y agrarios más representativos de Calahorra. A lo largo de su trazado, permite descubrir la relación entre el río, la huerta y los caminos tradicionales que articulan esta parte del municipio.
Con un recorrido de 13,44 kilómetros, un desnivel suave de +80 m y -80 m, y una duración estimada de 3 horas y 7 minutos, se trata de una ruta de dificultad baja, adecuada para realizar a pie y disfrutar con calma del paisaje.
El itinerario atraviesa algunos de los espacios más característicos del entorno del Cidacos, como el Parque del Cidacos, las riberas del río, las huertas tradicionales, el embalse del Perdiguero y la fuente Caricente. Todos ellos forman un conjunto en el que naturaleza y actividad agrícola aparecen estrechamente unidas.
Un recorrido entre agua y huerta
La ruta discurre por un paisaje modelado por la presencia del río Cidacos. Sus riberas, los cauces de riego, las parcelas cultivadas y los caminos agrícolas configuran un territorio de gran valor ambiental y paisajístico.
A medida que avanza el recorrido, el visitante transita entre espacios de vegetación de ribera y zonas de cultivo, en un entorno donde el agua ha sido esencial para el desarrollo de la huerta calagurritana. La ruta permite entender cómo el río no solo forma parte del paisaje natural, sino también de la organización histórica del territorio.
Flora y fauna
La vegetación de este entorno combina especies propias de ribera con cultivos y plantaciones agrícolas tradicionales. Entre las especies más frecuentes destacan:
- Chopos, álamos, tamarices y sauces
- Cultivos hortícolas
- Frutales, olivos, almendros y viñas
La diversidad de ambientes favorece también la presencia de fauna ligada al agua y al paisaje agrícola. Entre las aves pueden observarse el martín pescador, la cigüeña acuática, el águila pescadora, ánades, fochas, azulones, somormujos, búhos y zorzales.
En las aguas del Cidacos están presentes especies como la tenca, la anguila, el barbo y el cangrejo de río, mientras que entre los mamíferos destaca la presencia de conejos.
Ruta Vega del Ebro
La Ruta Vega del Ebro permite descubrir el entorno de ribera asociado al tramo del Ebro a su paso por Calahorra, así como la confluencia de este gran río con el Cidacos. Es un recorrido de marcado carácter fluvial, en el que la vegetación de ribera y la presencia del agua definen de forma clara el paisaje.
Con una longitud de 9,15 kilómetros, un desnivel de +32 m y -33 m, y un tiempo estimado de 2 horas y 6 minutos, esta ruta presenta una dificultad baja, lo que la convierte en un itinerario cómodo y accesible.
Su principal atractivo natural se encuentra en la ribera del Cidacos y del Ebro, donde se suceden orillas, sotos, zonas húmedas y parcelas agrícolas próximas al cauce. Es un espacio que permite comprender la importancia de los ríos en la configuración del territorio y en la riqueza ambiental del entorno.
Un paisaje de ribera
El recorrido atraviesa un paisaje característico del valle del Ebro, donde la cercanía del agua favorece el desarrollo de una franja vegetal que acompaña el cauce y crea espacios de gran interés ecológico y paisajístico.
La vegetación está compuesta principalmente por:
- Chopos, álamos, tamarices y sauces
- Cultivos hortícolas en las áreas próximas
Esta combinación de ribera y huerta define buena parte del carácter de la ruta y muestra la continuidad entre el medio natural y el paisaje agrario.
Flora y fauna
La Vega del Ebro presenta una notable diversidad faunística, especialmente en las zonas más próximas a las riberas y a la desembocadura del Cidacos. Entre las aves que pueden encontrarse destacan el martín pescador, la cigüeña acuática, el águila pescadora, las garzas, así como ánades, fochas, azulones, somormujos, búhos y zorzales.
En el medio acuático habitan especies como la madrilla, el barbo, el cangrejo de río, la carpa, el lucio, el alburno y el siluro.
Entre los mamíferos presentes en este entorno figuran jabalíes, conejos, nutrias, visón europeo, zorros y ginetas, especies que encuentran refugio en la vegetación de ribera y en los espacios menos alterados del recorrido.